Manual de campañas para la movilización y la transformación social

hello

Que te inviten a dar un curso siempre es motivo de alegría. Algo debes saber y algo debes estar haciendo bien para que te den espacio y tiempo para hablar del tema que sea. Estos días estoy dando el curso Movilízate. Diseño de campañas para la transformación social en la Universidad de Granada. Así que estoy alegre.

Además del reconocimiento, organizar un curso te ayuda a ordenar ideas, recuperar textos y materiales que estaban “perdidos” en un disco duro, repensar dudas, y mucho más. Como resultado de este proceso, me he animado a escribir este breve Manual de campañas para la movilización y la transformación social.

Espero que sea de utilidad a organizaciones, movimientos, colectivos, personas,… que quieran organizar campañas.

 

Breves agradecimientos: este manual no habría sido posible sin el Centro de Iniciativas de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Granada. Tampoco sin la experiencia adquirida durante mi paso por Oxfam Intermón, Entreculturas, Prosalus y, muy especialmente, ONGAWA.

 

Y los partidos políticos también nos adelantan

la foto(2)Muchos de los que formamos parte de las ONGD miramos habitualmente con envidia el tirón entre la gente de los movimientos sociales. Una de las razones que sale habitualmente para justificar nuestra menor capacidad de movilización es que para conseguir nuestros objetivos generales –especialmente los que tienen que ver con lo que hacemos en el Sur- tenemos estructuras más profesionales y jerárquicas que nos impiden actuar con rapidez y flexibilidad y de manera abierta. Nos solemos colocar, por tanto, más cerca de sindicatos, partidos políticos, etc. en cuanto a funcionamiento.

Pero, ¡oh, sorpresa!, en las pasadas elecciones autonómicas y locales, nos hemos encontrado con algunos partidos, con toda su carga institucional, sus marcas y logos, han conseguido movilizar a un muy importante número de personas. Hemos podido ver en nuestros pueblos y ciudades a muchos dedicando ratos a pegar carteles, miles han difundido sus mensajes en redes sociales y han hecho explícito su apoyo a sus ideas, ha habido taxistas que han cedido gratuitamente sus vehículos para llevar publicidad, diseñadores han hecho los carteles de algunas candidaturas gratuitamente e incluso se ha llegado a grabar algún videoclip.

Gente poniendo sus habilidades y conocimientos al servicio de algo. Lo que muchas ONGD querríamos que pasara con nuestras campañas.

¿Y cómo es que entidades con ciertas similitudes a nosotras en cuanto a estructura han conseguido esa capacidad de movilización? Salvando las distancias en cuanto a objetivos y contexto, para mí hay ocho claves principales (de las que podríamos aprender):

  1. El objetivo por encima del logo. Varias de las candidaturas a lo largo y ancho del territorio han surgido de la unión de diferentes partidos y plataformas que han preferido centrarse en el objetivo común y no en lo que les diferencia. Me importa más el objetivo que mi logo es un mensaje al que da confianza, es decir, que tiende a movilizar o al menos a no desmovilizar. Fijaos, por el contrario, qué ha ocurrido en el tercer sector en estas mismas elecciones: he podido contar más de una decena de campañas dirigidas a los partidos políticos, varias de ellas reivindicando asuntos exacta o prácticamente iguales.
  2. Abrir el qué, el quién y el cómo. La gente quiere participar de verdad, ya no quiere ir con la banderita que otros le han dado. Poder decidir quiénes son los candidatos, plantear ideas para el programa, para el nombre, para el logo, para difundir el mensaje, etc. hacen a la gente sentirse agentes activos reales. A participar se juega participando.
  3. Sí se puede, es el momento. Mensaje positivo, confiado en los frutos de la participación y no sólo centrado en el problema, en la catástrofe.
  4. Contigo sí se puede, un matiz no trivial. No es sólo el mensaje esperanzador del punto anterior, es la idea de que cada uno es imprescindible para generar el cambio.
  5. Y un matiz más a añadir al anterior: con tu participación sí se puede, no con tu dinero nosotros podemos. Desde tu muro de Facebook hasta con tu guitarra, puedes contribuir al cambio. Nada que ver con danos tu dinero que nosotros sabemos lo que hay que hacer, no sólo porque el dinero no es lo más relevante sino porque tú puedes ser el que sepa lo que tenemos que hacer y no nosotros.
  6. Estilo. No creo que ninguna ONGD vaya a tener a corto plazo un discurso tan agresivo como el de Pablo Iglesias. No hace falta, no hay que ir al extremo, también se puede ser claro, fresco y pausado como el de Manuela Carmena. Lo que hay que hacer es no ser aburrido e incomprensible.
  7. Identificar al enemigo. Llevo años trabajando y colaborando con ONGD y si alguien me pregunta quién es el culpable de que millones de niños no vayan a la escuela o de que la gente no tenga acceso al agua, tendría que pensarlo un buen rato y ni siquiera estoy seguro de poder dar una respuesta acertada. Tampoco de las soluciones. Estos partidos, denominados emergentes, han hecho que todos entendamos el problema: el sistema que representan principalmente los poderosos y los corruptos. Probablemente el enemigo sea el mismo para estos partidos y las ONGD, pero, curiosamente, nosotras no lo hemos sabido explicar tan bien o no lo hemos querido hacer explícito.
  8. Los más vulnerables somos (prácticamente) todos. Con un discurso con un foco muy intenso puesto en los más vulnerables –los que sufren pobreza energética, por ejemplo- estos partidos han sabido movilizar el voto y la participación de personas que sufren pero también que no sufren esos problemas. Han sabido fomentar una solidaridad con los más vulnerables, transmitiendo que nosotros, también las clases medias, incluso algunos de los que más tienen, somos ellos. Pese al paso de los años todavía no hemos sabido transmitir que los de Tanzania también son los nuestros.

Se nos acaban las excusas, ahora también los rígidos partidos políticos mueven a la gente. ¿Qué hacemos en las ONGD? ¿Cambiamos?

Retos para los movimientos sociales (también para las ONG)

En uno de los capítulos de Resistencias globales. De Seattle a la crisis de Wall Street, Josep Mª Antentas recoge varios retos que se planteaban para el movimiento “antiglobalización” tras las movilizaciones de la Cumbre del G8 en Génova. Muchos de esos retos siguen siéndolo quince años después y no sólo para los movimientos sociales, también para las ONG que trabajan en campañas y construcción de ciudadanía (salvando, claro está, las distancias entre unos y otras). Ahí os dejo algunos de ellos:

  • Ampliar la base social (…) es preciso ligar grandes reivindicaciones “antiglobalización” con las demandas concretas de muchos de estos sectores sobre la mejora de las condiciones de trabajo, de enseñanza, etc., así como explicar que la lucha contra la globalización no es una batalla abstracta y que las políticas acordadas en las instituciones internacionales determinan las condiciones de vida y trabajo cotidianas.
  • Retroalimentar las luchas globales con las locales. (…).
  • Favorecer la convergencia estratégia entre las franjas de la juventud radicalizada frente a la globalización y las generaciones precedentes. Esto supone realizar una labor sistemática de búsqueda consciente de puntos de encuentro y de construcción de alianzas que faciliten una convergencia en la acción y un conocimiento mutuo. Para ello es importante organizar campañas y movilizaciones basadas en la combinación de distintas estrategias de lucha, no con la voluntad de contraponerlas y enfrentarlas sino de reforzarlas recíprocamente. (…).
  • (…) es importante organizar campañas y movilizaciones que incluyan tipos de acción diferentes donde cada cual pueda encontrar su espacio, pero con voluntad de poder avanzar progresivamente hacia una fusión de experiencias y conseguir que todos participen en los distintos momentos de las movilizaciones y campañas. (…)
  • Fortalecer organizativamente al movimiento. Hay que mejorar las capacidades y los recursos del movimiento en varios aspectos necesarios para su desarrollo (organización de las manifestaciones, preparación de la acción directa, toma de decisiones, etc.). La buena preparación organizativa de las acciones es fundamental para conseguir que quienes participan en ellas tengan una buena experiencia en una acción de masas y evitar frustraciones y desengaños.
  • Avanzar en la coordinación internacional del movimiento a nivel mundial y regional (…).
  • Reforzar la dimensión propositiva del movimiento, en el terreno de las propuestas alternativas.

La cita es de: Josep Mª Antentas y Esther Vivas (2009) Resistencias globales. De Seattle a la crisis de Wall Street. Editorial Popular, Madrid.

Top 10 de las campañas y acciones de sensibilización y movilización social en 2013

Como ya hice para 2011 y 2012, ahí van las 10 campañas o acciones de sensibilización y movilización social que destacaría del año que acaba de terminar:

  1. Radi – Aid Africa for Norway de SAIH por tratar de romper con la comunicación tradicional de las ONGD, repleta de estereotipos. En esta línea, en los últimos días han vuelto a sorprender con Let’s save Africa. ¿Para cuando una campaña así en España?
  2. No hagas esto: comunicación y acción fresca, diferente.
  3. No me pidan calma el blog de Xosé Cuns. Aunque no es una acción o campaña propiamente dicha, se merece estar en el podio por la calidad de sus contenidos y su capacidad de sensibilización.
  4. Tras la marca de Oxfam Intermón porque una vez más han demostrado que se pueden cambiar cosas a través del trabajo de campañas.
  5. Minado de heces de ONGAWA. Aunque pueda sonar a autobombo, creo que el equipo de movilización social de esta organización sigue mostrando cada año que la innovación en campañas es posible y que tiene resultados.
  6. ¡AHLAN!: una publicación imitando a ¡HOLA! para mostrar la realidad de la población saharaui refugiada.
  7. Strike with me de water.org, porque si tienes a famosos entre tus colaboradores, pueden echar una mano de otra manera, no hace falta que vayan a África a hacerse fotos. Buena idea lo de la huelga de Matt Damon, por cierto.
  8. ¿Te sumas al Pacto Andaluz por la Solidaridad y la Cooperación? de la Coordinadora Andaluza de ONGD porque no hace falta un presupuesto enorme para hacer un buen material.
  9. Briconsejo para devolver la estación de Metro Sol a la ciudadanía en línea con No hagas esto.
  10. Vodafone: tus móviles contaminan el planeta de Alianza por la Solidaridad: rápida reacción de esta organización y buena acción para combatir el fomento del consumismo.

El año que viene, más.

Tácticas para cambiar las cosas (o tomar el poder)

En Tratado para radicales. Manual para revolucionarios pragmáticos, Saul Alinsky dedica un capítulo a las tácticas que los pobres pueden utilizar para tomar el poder de los ricos. Destaco a continuación algunas de ellas que pueden interesar a las personas que, de alguna manera, dedicamos tiempo a la movilización social (Una advertencia: el estilo de Alinsky tiene un toque belicista o radical que quizá algunos no compartáis; si éste es el caso, buscad un poco debajo, creo que las ideas que subyacen os interesarán, para aplicar o, al menos, para debatir en torno a ellas).

Para ilustrar de manera sencilla lo que son las tácticas tomemos como referencia nuestro rostro y sus partes: los ojos, las orejas y la nariz. Primero, los ojos; si contáis con una organización de masas, podéis hacerla visible a ojos del enemigo, mostrando abiertamente vuestro poder. En segundo lugar, las orejas; si tu organización cuenta con pocos miembros, actuad como Gedeón. Esconded el número en la oscuridad pero haced mucho ruido, tanto ruido que haga creer al enemigo que contáis con un número superior de personas. En tercer lugar, la nariz; si tu organización es tan pequeña que ni siquiera puede hacer ruido, apestad el lugar. Recordad siempre la primera regla de las tácticas de poder: el poder no es sólo lo que tenéis, sino lo que el enemigo cree que tenéis.

(…)

La quinta regla emana directamente de la cuarta: el ridículo es el arma más poderosa del hombre. Es casi imposible contraatacar el ridículo. El ridículo también enfurece a la oposición, reacción que os beneficia.

La sexta regla es: una buena táctica es aquella con la que tu gente disfruta. Si tu gente no se lo está pasando en grande, algo falla.

La séptima regla es: una buena táctica que se alarga demasiado en el tiempo se convierte en un aburrimiento. Las personas pueden conservar su interés por un asunto solamente durante un tiempo limitado, tras el cual su interés se convierte en un compromiso ritual, como ir a misa los domingos. Constantemente surgen nuevos problemas y crisis ante los cuales la gente acaba reaccionando así: “En fin, mi corazón llora por esa gente y estoy muy a favor del boicot, pero después de todo, hay cosas más importantes en la vida” y ahí queda la cosa.

La octava regla: mantened la presión, con acciones y tácticas diferentes, utilizando todos los acontecimientos que se presenten en el momento para presionar a favor de vuestro objetivo.

La novena regla: la amenaza es por lo general mucho más terrorífica que la propia acción.

(…)

La decimotercera regla: elige el blanco, inmovilízalo, personalízalo, y polarízalo.

(…) en la sociedad compleja, interrelacionada y urbana en la que vivimos es cada vez más difícil distinguir quién es el culpable de un mal en particular. La pelota pasa constantemente a nuevas manos. En estos tiempos de metrópolis, de complejos gobiernos urbanos, de grandes corporaciones interrelacionadas y de una gran interdependencia de la vida política entre los estados, las regiones y los municipios, el problema que amenaza con hacerse más y más grande en el futuro es el de identificar al enemigo. Evidentemente, las tácticas no tienen sentido sin un blanco sobre el que centrar nuestros ataques. Un gran problema es el constante cambio de responsabilidad, que pasa de una jurisdicción a otra, y personas y administraciones, una tras otra, niegan siempre su responsabilidad en ciertos temas o condiciones, atribuyendo siempre el poder de cambiar algo a los demás. En las grandes empresas se da siempre la misma situación: el presidente dice que tal problema no es responsabilidad suya, desplazando esa responsabilidad al Consejo de Administración o al de Dirección. A su vez el Consejo de Dirección echará la culpa a los accionistas. (…)

Debemos tener en cuenta que el blanco siempre intentará librarse de sus responsabilidades para dejar de ser el blanco. Éste se moverá en un escaqueo constante, con estrategias bien calculadas, a veces maliciosas, otras veces pensadas con el único objetivo de sobrevivir. Las fuerzas del cambio deben evitar a toda costa que el blanco se escape, deben localizarlo y mantenerlo atrapado. Si una organización permite que la responsabilidad se difumine y se distribuya a un gran número de áreas, el ataque se vuelve imposible.

(…) Uno de los criterios en la elección del blanco es su vulnerabilidad, tenéis que saber si vuestro poder os permite atacarlo. (…)

Otro punto importante a considerar en la elección del blanco es que no debe ser algo general y abstracto como “las prácticas de segregación de la comunidad”, la “empresa X” o “el ayuntamiento”; debe estar personificado. No es posible desarrollar la suficiente hostilidad en contra de, digamos, el ayuntamiento, que después de todo es una estructura concreta, física e inanimada. Lo mismo ocurre con una empresa sin alma ni identidad, o con la administración educativa, un sistema inanimado.

La cita es de Saul Alinsky (2012) Tratado para radicales. Manual para revolucionarios pragmáticos. Traficantes de Sueños, Madrid.

Top 10 de las campañas y acciones de sensibilización y movilización social en 2012

Como ya hice el año pasado aquí va mi recopilación de las, a mi modo de ver, diez mejores campañas o acciones de sensibilización y movilización social de 2012. Este año ha habido mucho movimiento, así que no ha sido nada fácil. Estoy seguro de que pensaréis que había otras que también podrían estar en esta lista, pero había que elegir:

  1. Para Rajoy la Cooperación al Desarrollo vale Cero es para mi la mejor de 2012 por dos motivos: por una parte porque ya era hora que las ONGD subieran el tono ante los recortes en AOD del Gobierno, y, por otra, porque es un buen ejemplo de trabajo en red, ya que es una campaña que lanzó Intermón Oxfam y que luego cedió al sector, pasando al tejado de la Coordinadora de ONGD – España.
  2. 50 litros de agua diarios de ONGAWA. No sé si estoy siendo muy parcial, ya que fui una de las personas que vivió esta aventura, pero creo que esta acción se merece el segundo puesto, por su originalidad, por transmitir el mensaje de otra manera y por conseguir un impacto considerable con un muy reducido presupuesto.
  3. El Señor del Reciclaje: el retorno de los envases de Amigos de la Tierra. Vuelvo a ser parcial, soy fan del Señor de los Anillos, pero no creo que nadie proteste si pongo este no esté vídeo en el podio.
  4. Derecho a curar de Médicos del Mundo de la que destaco un vídeo de promoción genial y su kit de acción.
  5. Estrella por un día de Greenpeace por, como casi siempre, estar a la vanguardia en la originalidad de propuestas de participación y comunicación. En esta línea, también utilizaron Instagram.
  6. Desembasura, una aplicación móvil para que hagamos visible el abandono de basura y residuos y que las administraciones locales se pongan manos a la obra y actúen. Cada vez es más importante utilizar el móvil en esto de la sensibilización y la movilización.
  7. Fiesta en Bankia #CierraBankia. En este post no podían faltar las movilizaciones contra los que provocaron la crisis y más si la acción es tan original como ésta.
  8. Los protestones de Amnistía Internacional. Soy fan de iniciativas en las que las personas son las protagonistas, las que hacen algo, en vez de ser meras receptoras de información.
  9. Store Grocery Wars. En la misma línea que la acción de Amigos de la Tierra, aunque parece que con menos recursos y más imaginación, cosa que hay que valorar.
  10. El tarifazo es un lujo contra la subida de la tarifa del Metro de Madrid. Una fiesta reivindicativa.

¿Hacia una especie de Matrix solidario? (versión reducida)

Una vez que una película se ha proyectado en las salas y salido en DVD, las productoras, en ocasiones, sacan nuevas versiones, normalmente extendidas. A su imagen y semejanza, aunque al revés, ahí va una versión reducida de un post anterior de este blog:

Sin duda la tecnología y las redes sociales permiten una mayor participación ciudadana o, al menos, la facilitan. Las experiencias vividas en todo el mundo durante 2011 (15M, primavera árabe, occupy Wall Street,…) no se pueden entender fuera de la sociedad digital.

Sin embargo, este tuit nos debería hacer reflexionar:

@Brocco_Lee: ¿Cómo no van a hablar de internautas en lugar de ciudadanos si lo máximo que hacemos es firmar en @actuable?

Que no se me malinterprete. No trato de hacer una crítica a Actuable, que considero que, junto a otras herramientas similares, es y será clave en la promoción de la participación y la movilización ciudadana para la construcción de un mundo más justo y solidario.

El problema está en “si lo máximo que hacemos es firmar”, en Actuable, o donde sea; si sólo retuiteamos, mostramos nuestra indignación en un post, o pulsamos el botón de me gusta de una iniciativa solidaria. Las ONGD no podemos olvidar que la ciudadanía se ejerce en todos los espacios vitales, no sólo en Internet, cada día, y que los espacios públicos tradicionales –la calle, la plaza, la Universidad,…- siguen siendo lugares imprescindibles para el ejercicio de la reivindicación de derechos. Tenemos que ser conscientes que la batalla contra la pobreza sigue y seguirá condicionada por lo que consumimos, a quién votamos, en qué entidad bancaria guardamos nuestro dinero, incluso por el periódico que leemos.

Las ONGD tenemos que buscar estrategias integrales para la movilización ciudadana, en las que las herramientas que nos brinda la sociedad digital serán estratégicas, aunque debemos ser cautas para no crear una especie de mundo Matrix solidario desconectado del mundo real, que es donde están los problemas que queremos atacar y, por supuesto, las soluciones.

Cierro este post, como no podía ser de otra manera, con otro tuit:

@Indignado50: O crees de verdad q será lo mismo llevar a la calle a 1000 personas q a 1000000? Acude y grita #yoquierovotar #nolesvotes #nonosrepresentan