10 textos imprescindibles de 2016

Desde 2011 publico un ranking con las mejores acciones de sensibilización y movilización social del año. En muchas ocasiones me he encontrado con el dilema de incluir algún artículo especialmente bueno entre los “premiados”, pero, claro, no eran acciones propiamente dichas, así que se quedaron fuera. En 2011 y 2013 no me pude resistir a la “incoherencia” e incluí a 3.500 millones y No me pidan calma entre los diez mejores. Para evitar quebraderos de cabeza futuros, este año he decidido hacer también un ranking con las 10 mejores lecturas de 2016. No ha sido fácil decidir, pero ahí van:

1.- Las ONG coherentes bajan al barro, entrevista de Xosé Cuns a Chema Vera en No me pidan calma. Sin menospreciar el trabajo de nadie, ojalá todos los directores y directoras de ONG la hayan leído.

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2.- La caridad es una estafa de Luís García Montero en Infolibre. Estaría bien oírselo a las ONG. Pero ya que no se dice mucho desde dentro, no está mal que lo digan desde fuera.

3.- Cómo esquivar captadores de socios para ONG de Óscar Broc en Passeig de Gràcia. Un post con un buen toque de humor y una invitación a la reflexión sobre el face to face.

4.- La hora del ‘aggiornamento’ en el periodismo de Olga Rodríguez en eldiario.es. Reflexión necesaria sobre el papel del periodista en nuestra sociedad.

5.- El reto del trabajo en red de las organizaciones sociales: algunas claves para el éxito de Valeria Méndez de Vigo en Instituto de Innovación Social de ESADE. Por si a alguien se le olvidaba que todo irá mejor con trabajo en red.

6.- España no es Burkina de Carlos Bajo en África Vive de Casa África. Todavía tenemos mucho que avanzar en la imagen que tenemos (y que damos) de los países del Sur.

7.- África y las redes sociales: las nuevas formas de participación ciudadana de Cheikh Fall en Planeta Futuro. Mucho que aprender de África.

8.- Así están transformando los movimientos sociales la democracia a través de la tecnología de Daniel García en La Vanguardia. No todo es tecnología, pero cada vez es más relevante.

9.- Educación para vencer al miedo de Irene Ortega en 3.500 millones. La educación para la ciudadanía global no se nos puede olvidar.

10.- Pobreza Cero: Una mirada al contexto en el que nos movemos de Andrés R. Amayuelas en Pobreza Cero. El análisis del presidente de la Coordinadora de ONGD – España no podía faltar en esta lista.

 

Nota: la imagen de este post es una captura de la entrevista Las ONG coherentes bajan al barro.

 

 

Sobre el proyecto social del neoliberalismo

Leyendo el texto que os dejo más abajo de Victor Marí Sáez,  me han venido a la mente algunas declaraciones de miembros del Gobierno que justifican los recortes en cooperación “porque hay que centrarse en los de aquí” y otros que vinculaban a la PAH con “grupos filoetarras”. Todo me cuadra más ahora: estamos hablando del proyecto social que va junto al neoliberalismo.

El proyecto social que va junto al neoliberalismo es el de una sociedad fragmentada, ya que ésta es la mejor fórmula para la reproducción del sistema; la estrategia pasa por construir grupos sociales aislados, enfrentados entre sí, sin capacidad de establecer alianzas entre ellos. (…).

Para ello se fragmenta la unidad de todos aquellos colectivos y ciudadanos que han salido perdiendo con la llegada de la globalización. Pareciera, en su lógica, que los defensores del ecosistema no tienen nada en común con los defensores de l@s trabajadores, que la situación que se vive en los barrios periféricos de las grandes ciudades del Norte no tienen ninguna relación con la situación de los empobrecidos del Sur, etc.

La fragmentación social se consigue, también, a través de las subvenciones con las que las administraciones públicas financian los proyectos de numerosas organizaciones sociales. En la lucha por la subvención, entran en competencia unas organizaciones con otras, impidiéndose de este modo el establecimiento de alianzas y la construcción de redes.

Una tercera vía es la difusión de estereotipos negativos sobre las organizaciones más críticas con el proceso de globalización neoliberal. Esta estrategia informativa se viene poniendo en juego sistemáticamente desde el momento en que saltaron a la opinión pública los llamados movimientos antiglobalización. Se pretende colgar sobre estos movimientos el estereotipo de terroristas y violentos, con el fin de frenar el proceso de identificación que han conseguido generar entre la población mundial, especialmente entre los excluidos de la globalización neoliberal.

Finalmente, una última vía de fragmentación social consiste en la generación, por parte del sistema económico capitalista, de un estilo de vida profundamente individualista, que hace al sujeto rechazar de entrada cualquier compromiso con las cuestiones públicas. Como apunta Noam Chomsky, este proyecto individualista se gesta en el acto cotidiano de ver pasivamente la televisión y de asumir el proyecto de sociedad de los emisores de mensajes.

La cita es de: Victor Marí Sáez (coord.) (2004) La Red es de todos. Cuando los Movimientos Sociales se apropian de la Red. Editorial Popular, Madrid.