Algunas ideas para el presente (y el futuro) de la EpD

10865242_1748692398689585_414823900_nDespués de unos cuantos meses sin escribir, retomo el blog (espero que de manera definitiva) con algunas ideas para el presente y el futuro de la Educación para el Desarrollo que me he encontrado en Reconociendo el pasado para mirar al futuro: la educación para el desarrollo de la sensibilización a la movilización de ALBOAN.

  1. “El contexto actual nos plantea también revisar las metodologías y las acciones que se proponen en los procesos y los proyectos de educación”.
  2. Tenemos el reto de “recuperar y generar nuevas metodologías atractivas y atrayentes, que requieren desarrollar la creatividad y no suponen grandes recursos. Entre estas metodologías se invita a potenciar el valor de la risa, el juego, el teatro, la música y el humor como pedagogías transformadoras”.
  3. “Un aspecto fundamental es contar con equipos de trabajo que piensan, planifican, evalúan y aprenden de sus prácticas. Esto implica una necesaria estabilidad laboral; una disponibilidad de tiempo para poner en marcha procesos educativos; planificaciones estratégicas; aprendizaje de lo ya realizado; y detección y análisis de los cambios producidos con nuestras actuaciones”.
  4. “(…) conviene que en estos procesos o prácticas transformadoras se realicen propuestas concretas de acción que posibiliten el protagonismo de las personas a las que van dirigidas las acciones así como pequeños cambios y transformaciones personales que han de conducir a un cambio más global”.
  5. “(…) es necesaria la presencia en la calle. Que las propuestas se hagan visibles en lo cotidiano de las personas. Este ha de ser un elemento importante en las prácticas que se realicen y que ha de conectar, en clave de proceso, la sensibilización, la formación y la acción”.
  6. (…) la comunicación se constituye en un elemento clave y referente para las experiencias de educación. Por lo tanto, es necesario dedicar tiempo y valor a la comunicación para facilitar la conexión con los diferentes públicos con los que se trabaja con el objetivo de dar a conocer, explicar, invitar a participar y a actuar. Esta comunicación tiene que hacer uso de todas las metodologías, los recursos y los espacios a su alcance”.
  7. Deben establecerse “relaciones con lo local y con otros colectivos y grupos presentes en ese mismo espacio local”.
  8. Debe hacerse “una reflexión sobre la importancia y la valoración de lo cuantitativo (los grandes números) del impacto de nuestras acciones así como de lo cualitativo, es decir, del impacto de experiencias que no son masivas, pero sí significativas y referentes. Ambas propuestas son interesantes y necesarias. Son importantes acciones de sensibilización masivas, que convoquen a un número amplio de personas y colectivos. También son necesarias experiencias y propuestas que apuesten por lo novedoso; por pequeños grupos que pueden tener un efecto multiplicador muy poderoso; o con grupos con los que tenemos una intervención profunda en el tiempo que posteriormente puede convertirse en una propuesta de referencia para otros colectivos”.
  9. Es necesario “realizar más labores de denuncia e incidencia”.

 

Decálogo para mejorar el futuro próximo de la EpD

De la lectura de La Educación para el Desarrollo y su contexto: entre el desasosiego y la esperanza destaco el decálogo para mejorar el futuro próximo de la Educación para el Desarrollo que queda recogido como conclusión del documento y que los autores realizan en base a otros dos textos: el Diagnóstico de la Educación para el Desarrollo en España y las conclusiones de las Jornadas de Educación para el Desarrollo en la Universidad de 2011.

Aunque, como podréis ver, no hay grandes novedades -salvo, quizá, la idea de dar valor a la pequeña acción-, nunca está de más recordarlas, para poder seguir avanzando, así que ahí van:

  • Es preciso reforzar la formación de formadores y formadoras en ED incidiendo en metodologías activas y participativas, así como impulsar redes de intercambio de experiencias y potenciar seminarios de formación prácticos.
  • En el futuro próximo debemos aprovechar la experiencia en procesos de formación y en metodologías activas de la animación sociocultural y de los movimientos de renovación pedagógica, departamentos de juventud y de todos aquellos actores educativos que están generando propuestas innovadoras.
  • Necesitamos una ED viva y crítica, y eso pasa por potenciar la coordinación entre los movimientos sociales y las ONGD.
  • No podemos desaprovechar los cauces de información alternativos como las redes sociales, blogs o ciertos portales de Internet que promueven valiosas fórmulas de educación informal.
  • Habrá que dar valor a la pequeña acción y eso pasa por propiciar el conocimiento de experiencias exitosas de cambio social a partir de pequeñas acciones.
  • Es preciso desarrollar investigaciones sobre las formas de aprendizaje de la complejidad, la adquisición de valores y actitudes relacionados con la solidaridad y sobre cómo superar los curricula ocultos y promover nuevas visiones y formas de interpretar el mundo, más solidarias y críticas.
  • Tendremos que procurar ser críticos con y desvelar las fuentes de esos poderes ocultos (pero muy potentes) que son quienes definen lo que es la cultura de excelencia y normalización de la realidad social (desde las agencias de calidad a los medios de comunicación, desde la industria del ocio hasta la industria de la creación de identidad).
  • Habrá que generar alianzas y redes, tanto en el interior de la Universidad y el resto de instituciones educativas, como con agentes sociales externos (ONGD, movimientos sociales…), para que la incidencia política y educativa sea realmente efectiva.
  • Una tarea necesaria es la reivindicación del reconocimiento de la ED como un ámbito de conocimiento, investigación y docencia al mismo nivel que el resto de ámbitos de conocimiento.
  • Es preciso superar el marco de la cooperación al que algunas veces se reduce la ED y situarla en un marco más amplio, en el de la educación, pero desde la heterodoxia.

Educar y enseñar es diferente

Cambiar el nombre a las cosas está de moda: los especuladores son ahora “los mercados”, el asesinato puede ser un “daño colateral” o, como ya comenté en otro post, un colaborador o persona que trabaja gratis es un “voluntario”. En este sentido, esta mañana leía “Vivir en deudocracia” y me he encontrado con el siguiente párrafo:

Una de las primeras medidas que se pueden tomar para cambiar una situación es redefinirla. Denominarla de manera diferente es lo que ha hecho, por ejemplo, la consejera de Educación de la Generalitat de Catalunya, renombrando su departamento como de ‘enseñanza’. De esta manera se justifican las acciones dirigidas a asegurar una instrucción que limite sus contenidos a la inserción en el mercado laboral, despojándola de la transmisión de valores y de la cultura. Educar es mucho más amplio que enseñar.

Para alguien que cree que la Educación para el Desarrollo –no sólo en el ámbito formal, si no también en el no formal y el informal- es clave para la construcción de una ciudadanía crítica y comprometida, esto es una decepción más a unir a otras muchas que han ido surgiendo en los últimos tiempos, aunque también un motivo más para seguir en la brecha (por no decir la lucha). Espero que para el resto también lo sea.

Por cierto, “Vivir en deudocracia” es un libro interesante para entender, de manera sencilla, qué hay detrás de la deuda, los rescates y demás temas económicos siempre opacos y no siempre fáciles de entender.

Los datos del libro son:

¿Quién debe a quién? (coord.) (2011). Vivir en deudocracia. Icaria, Barcelona.